Pollo a la miel de Invernalia, Juego de Tronos

El pollo de Reyes, o el pollo que sí se comería Andreíta

Sí, somos un poco frikis. Nos encantan las series. Y como muchos nos habéis pedido que hagamos las recetas que aparecen en ellas, lo vamos a hacer. Y empezamos con el pollo a la miel de Juego de Tronos, una receta típica de Invernalia! Si os gusta Juego de Tronos, estas recetas os van a encantar. Las hemos sacado del libro, de la serie y del libro de recetas oficial de Juego de TronosA Feast of Ice & Fire / Festín de Hielo y Fuego en español, de Chelsea Monroe-Cassel. Hemos conservado su esencia, pero las hemos adaptado cuando era necesario.
Empezamos con el pollo a la miel. Una receta típica de Invernalia!
En el libro dice…
“Hungry again?” he asked. There was still half a honeyed chicken in the center of the table. Jon reached out to tear off a leg, then had a better idea. He knifed the bird whole and let the carcass slide to the floor between his legs. Ghost ripped into it in savage silence.”
Y si a Fantasma le gustó, a nosotros más!
Aquí va la receta del pollo a la miel de Invernalia!
Para 4 personas.
15 minutos de preparación
1,5 horas de cocción para el pollo
30 minutos de cocción para la salsa
Dificultad: hombre, no es como construir un el motor del coche de Fernando Alonso, pero tampoco se hace un plisplas. Sólo tienes que tener tiempo. Y si lo tienes, puedes hacerlo!
INGREDIENTES:
• 1 pollo de corral de 2,5 Kg aprox.
• 12 patatas pequeñas.
• 12 cebollas mini.
• 1 cucharada de mantequilla.
• 1 limón.
• 8-10 clavos de especias.
• Sal y pimienta.
Para la salsa:
• 1 taza de vinagre de sidra.
• ½ taza de miel.
• 1 cucharada de mantequilla.
• 8-10 ciruelas pasas sin hueso.
• 8-10 higos secos.
• un puñadito de arándanos secos.
PREPARACIÓN:
En esta vasta región, todos los preparativos son pocos para calmar las bocas hambrientas, que esperan ansiosas, esas delicias recién salidas del horno.
Empezamos la receta eligiendo un buen pollo de corral, al que le quitaremos y quemaremos posibles plumas.
Secamos el pollo con papel de cocina y le damos pequeños golpecitos para que la piel quede crujiente.
Lo untamos con mantequilla.
A mí me gusta darle un toque de acidez, cogemos un limón y le ponemos unos clavos de especias.
Cogemos los muslos del pollo y los atamos, para que no pierda su forma.
Salpimentamos.
Introducimos el pollo en la cazuela.
Limpiamos las cebollas mini.
Añadimos las patatas con la piel, para darle un aspecto más rústico, las lavamos y salpimentamos.
Las introducimos en la cazuela, alrededor del pollo.
Con el horno precalentado a 220 ºC, horneamos 1 hora con la cazuela tapada.
Mientras el pollo se asa preparamos la salsa.
Medimos una taza de vinagre de sidra y lo añadimos en un cazo.
Medimos media taza de miel, elemento indispensable para aportarle el sabor que queremos al pollo.
Añadimos una porción pequeña de mantequilla.
En este caso he utilizado varias frutas secas, arándanos, ciruelas e higos.
Encendemos el fuego y cocemos a fuego lento durante 30 minutos.
Las frutas llenarán de sabor el almíbar y quedarán deliciosas.
Hace una hora que tenemos el pollo en el horno, ahora es el momento de retirar la tapa y hornear 30 minutos más a 200 ºC, hasta que el pollo esté dorado y crujiente.
Sacamos el pollo del horno y regamos con la salsa, solamente por los laterales, ya que el pollo queremos que esté crujiente.
Si queremos podemos servir la salsa aparte.
Cuando el pollo sale a la mesa, todo el jolgorio se vuelve silencio por un momento.
El aroma dulzón a miel inunda la sala…
Recomendaciones:
Es importante que el pollo sea de corral, estará más tierno y sabroso.
Mientras asamos el pollo, va soltando jugos, pero si no es suficiente y se os requema un poco los laterales, no os preocupéis, añadir un chorrito de agua y todo lo que parecía quemado se convertirá en sabor.